Saludo

Después de varios años de enseñanzas compartidas, hemos logrado comprender que todo no era más que una invitación a seguir viviendo. Hoy sabemos que bastaba con regalarnos solo un poco de esos tiempos y espacios propios, y olvidar por un momento la urgencia y el afán, para sentarnos un rato y aprender juntos… aprender a escuchar, aprender a reír, aprender a llorar, aprender a cantar, aprender a danzar, aprender a callar, aprender a trabajar, aprender a amar… Un rato que de rato en rato se convirtió en relato. Este relato que hemos compartido con muchas gentes y que nos ha permitido re-conocernos y crecer. Este relato llamado miní-ku-suto que nos ha brindado el privilegio de seguir siendo cómplices en diferentes proyectos, proyectos de nosotr+s y l+s otr+s.
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